Más de un siglo después, esta efeméride sigue siendo extraordinariamente actual para quienes trabajamos con historia, patrimonio y restauración. Porque los monumentos —como los relatos nacionales— no son inocentes. También ellos han sido utilizados para contar historias parciales, para construir mitologías, para fijar en piedra o en bronce versiones interesadas del pasado. Y esas versiones han cambiado con el tiempo, con los regímenes políticos y con la evolución de las sociedades que los observan.
A lo largo del tiempo, numerosos monumentos han sido reinterpretados o resignificados, a veces sin tocar una sola piedra, únicamente cambiando el relato que los envuelve:
Monasterio de Yuste (España): destruido durante la guerra contra Francia, reconstruido con una fuerte carga ideológica durante el franquismo y reinterpretado tras la entrada de España en la Unión Europea.
Valle de los Caídos (España): de monumento de exaltación del régimen franquista a espacio de memoria crítica, con profundas revisiones jurídicas y simbólicas.
Estatuas de Cristóbal Colón (Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Argentina, entre otros): celebradas durante décadas, hoy cuestionadas desde perspectivas históricas y poscoloniales.
Yasukuni Shrine (Japón): santuario religioso convertido en foco de tensiones diplomáticas por su significado memorial y político.
Estatuas confederadas (Estados Unidos): erigidas en muchos casos décadas después de la Guerra Civil, hoy reinterpretadas como instrumentos de propaganda racial.
Estatuas de Lenin (Rusia, Ucrania, países bálticos, Europa del Este): de omnipresencia ideológica a retirada, musealización o abandono tras 1989.
Monuments of Saddam Hussein (Irak): iconos del poder personal derribados tras el cambio de régimen.
Statue of Cecil Rhodes (Reino Unido): debate contemporáneo sobre colonialismo, filantropía y memoria universitaria.
Statue of Leopold II (Bélgica): monumentos del siglo XIX reevaluados a la luz de la violencia colonial en el Congo.
Hagia Sophia (Turquía): iglesia bizantina, mezquita otomana, museo republicano y de nuevo mezquita: un mismo edificio, múltiples relatos de poder.
Temple of Augustus (Italia): de propaganda imperial romana a ruina arqueológica y objeto de lectura histórica distanciada.
Restaurar es tomar partido, la restauración no es nunca un acto neutro. Los monumentos no cambian solo por el paso del tiempo, sino por el relato que se construye sobre ellos.
LC, París, enero 2026.




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