martes, 6 de enero de 2026

6 de enero de 1494. Colón, monumentos y confusiones interesadas





El 6 de enero de 1494, Cristóbal Colón fundó La Isabela, primera ciudad española en el Nuevo Mundo. Cinco siglos después, su figura (y la de muchos otros) vuelve al centro del debate público, pero no ya como héroe indiscutido, sino como símbolo problemático. Y conviene aclarar algo esencial: no todo lo que llamamos “monumento” es patrimonio.

La palabra monumento tiene varias acepciones. Puede ser, simplemente, una obra pública conmemorativa: una estatua, una inscripción, un homenaje. Pero monumento también puede significar —en sentido técnico y jurídico— bien cultural protegido, dotado de un valor artístico e histórico reconocido y amparado por normas específicas de conservación. Confundir ambas acepciones no es un error inocente: es un sofisma.

Por eso, el desmontaje o traslado de estatuas de Colón no es necesariamente un ataque al patrimonio. Solo lo sería si esas piezas fueran, en sentido estricto, patrimonio cultural protegido. En muchos casos no lo son. Cuando una estatua carece de reconocimiento jurídico y de consenso cultural como obra de arte, su retirada no plantea un problema patrimonial, sino un acto político. Y conviene llamarlo por su nombre.

El debate actual en torno a Colón no gira tanto en torno a la conservación de bienes culturales como a la relectura del pasado desde el presente. Lo que durante décadas fue celebrado sin fisuras hoy se cuestiona, se matiza o se rechaza. No porque la historia haya cambiado, sino porque cambian las sociedades que la interpretan.

Como restaurador, me interesa subrayar esta distinción: (1) el patrimonio exige criterios, método y responsabilidad técnica; (2) la política simbólica responde a otras lógicas, legítimas o no, pero distintas.

Llamar “patrimonio” a todo lo que se toca para blindarlo frente al debate público es una forma de sacralización acrítica. Y cuando el patrimonio se convierte en dogma, deja de ayudarnos a pensar.

La efeméride de hoy no invita a tomar partido simple a favor o en contra de Colón, sino a pensar mejor qué estamos haciendo cuando movemos estatuas, qué significan realmente, y desde dónde hablamos cuando invocamos la palabra monumento.

LC, Paris, enero 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario