viernes, 21 de marzo de 2014
25Hours Hotel Hafencity, Hamburgo, 2011
25Hours Hotel Hafencity, Hamburgo, Alemania
Autores: Stephen Williams Associates
Constructora: Gross und partner
Superficie: 6600 m2
Realización: año 2011
Red Bull Music Academy 2012
El Terremoto de Tokio -hecho que impidió la celebración en aquella ciudad- obligo a improvisar una nueva sede para la Red Bull Music Academy. Se eligió Madrid. La construcción se proyectó y construyó en solo 60 días. Autores: Langarita & Navarro. Presupuesto: 200 euros por m2.
Espacios Expositivos Contemporáneos
Chang Bene Desing
La marca de tienda deportiva Nike encargó en 2008 el diseño de tres tiendas a Chang Bene Design (Hong Kong, Tokio y Nueva York). En el caso de Hong Kong (ver fotografías) el arquitecto -en colaboración con Nike- eligió la tienda en un barrio emergente (como pudiera ser también la zona típica "Plaza de Armas", Santiago, Chile). Y aprovechó en el interiorismo la potencia escultural de la estructura de hormigón.
Proyecto: Tienda Nike
Autor: Chang Bene Desing
Situación: Causebay Way, Hong Kong, 2008
Fotografías: Chang Bene Desing
jueves, 20 de marzo de 2014
Donna Tartt, Greenwood, Misisipí, 1963
Donna Tartt, magnífica escritora aunque también vendedora de best-sellers, en opinión de la critica "en su caso se borran las distancias que separan la alta de la baja literatura". En realidad la frase es incorrecta. De la misma forma en que una mujer no puede estar "un poquito" embaraza, tampoco podemos hablar -creo yo- de baja, media o alta "literatura". Se hace literatura de la misma forma que se hace arquitectura. O es literatura o no es literatura -sino libros de consumo-. Se hace arquitectura o no se hace arquitectura. Y lo mismo pudiera decirse de cualquier otra disciplina artística, ya sea cinematrografía, o música. Hablemos de pintar, por ejemplo. ¿No se trata acaso de lo mismo? Pintar puede pintar cualquiera. Alcanzar un estilo personal, es patrimonio de muy pocos.
De la misma forma, o de forma muy similar, a lo que en arquitectura denominamos "atmósfera", la autora habla de "estado de ánimo".
Antes de empezar a escribir hay que propiciar un cierto estado de ánimo de carácter muy oscuro. En el caso de mi primera novela, "El secreto", la angustiosa sensación de aislamiento se concreta en un college de Vermont. En "El jilguero", que transcurre en Nueva York, Ámsterdan y Las Vegas, todo empieza cuando las cosas se tuercen en un lugar tan (aparentemente) elegante como Park Avenue.
Hace unos días yo hablé, a propósito de la restauración de una fachada en el centro histórico de Santiago de Chile, de la casualidad, como incorporación a mi técnica de dirección de obra. Donna habla de algo parecido:
En realidad yo no sé que va a pasar cuando escribo. Suelo dejar que el azar decida por mí. En mi opinión, las novelas en las que todo está perfectamente trabado de antemano acaban siendo necesariamente aburridas. Si no hay sorpresas para el escritor, no las puede haber para el lector.
Me vienen a la cabeza palabras del arquitecto Gerardo Ayala, mi querido profesor: "la arquitectura es sorpresa". Caminar por un pasillo o atravesar un umbral. Y de pronto, algo que no habíamos previsto: la sorpresa.
Sorpresa y casualidad. Dos palabras que tengo en mente cuando intento -no siempre se consigue- proyectar.
Arquitectura y construcción. De vuelta la entrevista con Donna Tartt me sorprende. Parece que ambos ejercemos la misma profesión.
Escribir una novela es como construir un edificio. Hay que dar prioridad a la estructura. Empecé como poeta y sé que en un poema se puede ser todo lo inventivo que se quera con el lenguaje, pero si no quieres que se te derrumbe una novela, sobre todo si son tan extensas como las mías, no queda más remedio que ser clásico.
Clásico, por supuesto, en el sentido renovador del término. La modernidad hoy, en muchas ocasiones, supone mirar a los clásicos con respeto, pero sin idolatración. Lo mismo que los monumentos: hay que respetar lo recibido, pero con cierta distancia respecto de la enorme presión que pudiera atenazarnos si únicamente valoramos el nombre del autor -¿quién se atrevería a trabajar sobre la obra de un maestro absoluto?- o el paso de los años -¿cómo intervenir sobre un edificio construido hace -digamos- más de 1000 años?
No puedo evitar aquí citar a Javier Marías (EPS, n° 1955, 16 de marzo de 2014, pág. 86):
Ya saben, una de las definiciones de "clásico" viene a decir que son obra que, cada vez que uno vuelve a ellas, encuentra algo importante que en anteriores ocasiones le pasó inadvertido; o bien obra que, aunque ya las conozcamos, indefectiblemente captan nuestra atención y nos invitan a quedarnos en su compañía: si se trata de música, a escucharla entera por enésima vez; si es un cuadro, a escrutarlo con fascinación. Más mérito tienen, a mi modo de ver, las novelas y las películas, que hasta cierto punto confían en la historia que cuentan para interesar, y si esa historia ya nos las sabemos, por fuerza han perdido uno de sus principales atractivos en una segunda lectura o ne un décima contemplación.
A la opera se viene con el argumento sabido, como dijo un buen amigo mío a propósito de la no necesidad de subtítulos. No importa el libreto, sino la atmósfera. Otra vez lo mismo: "atmósfera". Siempre atmósfera.
Por último, sobre las criticas a un trabajo creativo. Un magnífico consejo de Donna Tartt:
Hace muchos años conocí a Ken Kesey, el autor de "Alguién voló sobre el nido del cuco". Yo estaba empezando y jamás me he olvidado del consejo que me dio entonces: "no lea las críticas". Las favorables no ayudan, y las negativas hacen daño.
Yo, en cualquier caso, no puedo evitar hacerlo. Me gustan las criticas hacia mi trabajo. Siempre me han hecho crecer. Sobre todo, por supuesto, las de aquellos a los que no gustaron mis decisiones.
Luis Cercós
Buenos Aires
miércoles, 19 de marzo de 2014
miércoles, 12 de marzo de 2014
Facultad de Ingeniería, Sede "Las Heras", Buenos Aires
La sede de la Avenida. Las Heras, 2214, en el barrio porteño de Recoleta fue ideado en 1909-1910 como Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Es el único edificio neogótico de uso no religioso de la ciudad de Buenos Aires. Desde 1948 es sede de la Facultad de Ingeniería. En la actualidad se utiliza para cursos de grado, posgrado y sede del Museo de Ciencia y Tecnología.
jueves, 6 de marzo de 2014
Bornack Drop Stop Training Center
Project: Bornack Drop Stop Training Center
Architect: Patzner ArchitektenLocation: Marback am Neckar, Germany
Estimated use: Training Center and office space
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