Mostrando entradas con la etiqueta restauración CREATIVA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta restauración CREATIVA. Mostrar todas las entradas
sábado, 23 de agosto de 2014
Transiciones Tranquilas
Una restauración que me sugiere "armonía", "tranquilidad", "sinceridad". Me gusta. Ubicación: Jaffa, Tel-Aviv. Proyecto: Pitsou Kedem Architects. http://www.pitsou.com/
lunes, 14 de enero de 2013
Orellana, 5; making-of


por Jack Babiloni (+ LC-Architects)
El domingo 24 de febrero de 2008, recibí de Luis Cercós (LC-Architects [en adelante LC-A]) telefónica invitación para babilonizar la anacronísima (1886) tipología de fachada del inmueble madrileño sito en la confluencia de las calles Orellana y Campoamor. LC me explicó en una única reunión presencial cara a cara, días más tarde, que mi participación en el proyecto entrañaría la última de las actuaciones de rehabilitación integral diseñada y llevada a cabo ad hoc por LC-A en los meses precedentes.
Tras ciertos apuntes metodológicos y conceptuales que LC me participó, que necesitarían mención aparte, concerté con LC-A que el punto temático de partida incidiría en la revisión iconográfica de la mitografía helénica, una vez despreciados varios arranques filosófico-plásticos (de LC, míos o de ambos). La otra inviolable premisa fue que el procedimiento tecnológico que yo debía emplear era el de aplicación de silicatos sobre mortero de cal, lo que nos garantizaba una longevidad mínima de 500 años en el resultado final, y cuya técnica aplicativa y procesal, por otro lado, yo dominaba desde hacía más de veinte años, en mi época de prelicenciatura en Bellas Artes.
En principio la invitación de LC-A se restringía a mi intervención sobre 5 paños verticales entre balcones y sólo uno de los 4 chaflanes horizontales disponibles, que dejé listos entre los días 4, 5 y 6 de marzo de 2008. Ahí nacieron Poseidón e Hipocampo (en la fachada de la calle Campoamor), Quirón (en el chaflán) y Atenea, Amor y Helio (en la fachada de la calle Orellana). Al día siguiente, el viernes 7 de marzo, mostré a LC el resultado, en visita de obra in situ. Tras diez minutos de subidas y bajadas de los dos por escalinatas tubulares extramuros, recibí de LC una sonriente contraorden:
- Babiloni, píntala toda. Ya veré yo cómo se lo explico a la propiedad…
Me propuse lo mismo de siempre: una gráfica tiernamente salvaje, rudamente diáfana, caligráficamente perturbadora, impepinablemente valiente, inequívocamente audaz o, lo que es lo mismo y pinceles en ristre, ser honrado, cariñoso, disciplinado y cabal. Pero eso sí: alumbrando solamente criaturas pletóricas, sonrientes, bondadosas y conmocionantes. Todo ello para no errar el tiro, pues no hay hombre honrado que no lleve razón en todo.
Y eso hice, brochazo a letrita, y allá en esos muros lo fui gestando durante quince días no correlativos comprendidos entre el 4 y el 28 de marzo de 2008, desestimando bocetos y prefacturas y dejando que la incipiente primavera meciera mi coreografía de aquella poética quincena sobre el andamio.
Así, por ejemplo, desaparecieron muchos personajes que en mi taller me apetecía pintar, pero que en pleno parto fueron resultándome insuficientemente eufóricos en lo emocional, sentimental o, siquiera, lírico. Mantuve, eso sí, la férrea vocación griega que prometí a LC-A, excepción hecha de un romano que se me coló de rondón y por la puerta grande: Marco Aurelio, irrebatible filósofo y olvidable emperador, cuya única obra literaria, Meditaciones, (uno de mis 5 libros de cabecera desde hace más de 20 años) tiñó de inefable placer intelectual mi presencia cotidiana sobre aquel andamio azotado por vientos preprimaverales superiores a los 90 km por hora.
A las 11:40 a.m. del viernes 28 de marzo de 2008, di mi última pincelada de silicato sobre el casi kilómetro cuadrado de revoco de cal: la tilde (rojo inglés) de TODO ES FELICIDÁ, caligrafiada en el chaflán del primer piso.
Entre los días 15, 16 y 17 de mayo de 2008, una cuadrilla plurinacional de ultrametódicos y encantadores caballeros iberoamericanos desmanteló el andamio.
El sábado 17 de mayo de 2008, TODO ES FELICIDÁ comenzó a convertirse en referente universal de maridaje entre rehabilitación arquitectónica global y diálogo plástico reactaulizados, entre respeto al bagaje ancestral e ingreso de éste en los pálpitos del siglo XXI, entre piel recuperada y nueva piel al descubierto y entre refinamiento sin taxidermias, exquisitez metodológica y discutibilidad estilística.
El 1 de junio de 2008 recibí un correo electrónico de los inquilinos del tercer piso, una pareja germano-española con dos críos de 5 y 2 años: “Mil gracias, Babiloni. Desde que vivimos en TODO ES FELICIDÁ, los niños apenas riñen, comen sin insistirles y duermen de un tirón”.
Hoy, 2 de noviembre de 2009, casi 20 meses después, ésta sigue siendo la crítica más conmovedora que he recibido y la única útil para entender la licitud emisora de lo que LC-Architects y servidor allá propusimos.
Paz y Empatía,
Jack Babiloni.
http://www.jackbabiloni.com/
Jack Babiloni es atleta de maratón.
En 1993 fue nombrado en Suiza mejor artista plástico joven del mundo. Su obra plástica figura en colecciones públicas y privadas de Oceanía, Europa y Norteamérica y, tanto por ella como por su obra literaria y gráfico-literaria, ha recibido (desde 1991) 39 premios internacionales en Europa, Asia y América. Hasta la fecha (noviembre 2009) es autor de once poemarios, siete novelas, dos libros de relatos, una novela gráfica, un ensayo y tres álbumes infantiles ilustrados.
Colabora esporádicamente en proyectos del estudio-taller multidisciplinar LC-Architects.
Jack Babiloni aún no sabe qué quiere ser de mayor.
El domingo 24 de febrero de 2008, recibí de Luis Cercós (LC-Architects [en adelante LC-A]) telefónica invitación para babilonizar la anacronísima (1886) tipología de fachada del inmueble madrileño sito en la confluencia de las calles Orellana y Campoamor. LC me explicó en una única reunión presencial cara a cara, días más tarde, que mi participación en el proyecto entrañaría la última de las actuaciones de rehabilitación integral diseñada y llevada a cabo ad hoc por LC-A en los meses precedentes.
Tras ciertos apuntes metodológicos y conceptuales que LC me participó, que necesitarían mención aparte, concerté con LC-A que el punto temático de partida incidiría en la revisión iconográfica de la mitografía helénica, una vez despreciados varios arranques filosófico-plásticos (de LC, míos o de ambos). La otra inviolable premisa fue que el procedimiento tecnológico que yo debía emplear era el de aplicación de silicatos sobre mortero de cal, lo que nos garantizaba una longevidad mínima de 500 años en el resultado final, y cuya técnica aplicativa y procesal, por otro lado, yo dominaba desde hacía más de veinte años, en mi época de prelicenciatura en Bellas Artes.
En principio la invitación de LC-A se restringía a mi intervención sobre 5 paños verticales entre balcones y sólo uno de los 4 chaflanes horizontales disponibles, que dejé listos entre los días 4, 5 y 6 de marzo de 2008. Ahí nacieron Poseidón e Hipocampo (en la fachada de la calle Campoamor), Quirón (en el chaflán) y Atenea, Amor y Helio (en la fachada de la calle Orellana). Al día siguiente, el viernes 7 de marzo, mostré a LC el resultado, en visita de obra in situ. Tras diez minutos de subidas y bajadas de los dos por escalinatas tubulares extramuros, recibí de LC una sonriente contraorden:
- Babiloni, píntala toda. Ya veré yo cómo se lo explico a la propiedad…
Me propuse lo mismo de siempre: una gráfica tiernamente salvaje, rudamente diáfana, caligráficamente perturbadora, impepinablemente valiente, inequívocamente audaz o, lo que es lo mismo y pinceles en ristre, ser honrado, cariñoso, disciplinado y cabal. Pero eso sí: alumbrando solamente criaturas pletóricas, sonrientes, bondadosas y conmocionantes. Todo ello para no errar el tiro, pues no hay hombre honrado que no lleve razón en todo.
Y eso hice, brochazo a letrita, y allá en esos muros lo fui gestando durante quince días no correlativos comprendidos entre el 4 y el 28 de marzo de 2008, desestimando bocetos y prefacturas y dejando que la incipiente primavera meciera mi coreografía de aquella poética quincena sobre el andamio.
Así, por ejemplo, desaparecieron muchos personajes que en mi taller me apetecía pintar, pero que en pleno parto fueron resultándome insuficientemente eufóricos en lo emocional, sentimental o, siquiera, lírico. Mantuve, eso sí, la férrea vocación griega que prometí a LC-A, excepción hecha de un romano que se me coló de rondón y por la puerta grande: Marco Aurelio, irrebatible filósofo y olvidable emperador, cuya única obra literaria, Meditaciones, (uno de mis 5 libros de cabecera desde hace más de 20 años) tiñó de inefable placer intelectual mi presencia cotidiana sobre aquel andamio azotado por vientos preprimaverales superiores a los 90 km por hora.
A las 11:40 a.m. del viernes 28 de marzo de 2008, di mi última pincelada de silicato sobre el casi kilómetro cuadrado de revoco de cal: la tilde (rojo inglés) de TODO ES FELICIDÁ, caligrafiada en el chaflán del primer piso.
Entre los días 15, 16 y 17 de mayo de 2008, una cuadrilla plurinacional de ultrametódicos y encantadores caballeros iberoamericanos desmanteló el andamio.
El sábado 17 de mayo de 2008, TODO ES FELICIDÁ comenzó a convertirse en referente universal de maridaje entre rehabilitación arquitectónica global y diálogo plástico reactaulizados, entre respeto al bagaje ancestral e ingreso de éste en los pálpitos del siglo XXI, entre piel recuperada y nueva piel al descubierto y entre refinamiento sin taxidermias, exquisitez metodológica y discutibilidad estilística.
El 1 de junio de 2008 recibí un correo electrónico de los inquilinos del tercer piso, una pareja germano-española con dos críos de 5 y 2 años: “Mil gracias, Babiloni. Desde que vivimos en TODO ES FELICIDÁ, los niños apenas riñen, comen sin insistirles y duermen de un tirón”.
Hoy, 2 de noviembre de 2009, casi 20 meses después, ésta sigue siendo la crítica más conmovedora que he recibido y la única útil para entender la licitud emisora de lo que LC-Architects y servidor allá propusimos.
Paz y Empatía,
Jack Babiloni.
http://www.jackbabiloni.com/
Jack Babiloni es atleta de maratón.
En 1993 fue nombrado en Suiza mejor artista plástico joven del mundo. Su obra plástica figura en colecciones públicas y privadas de Oceanía, Europa y Norteamérica y, tanto por ella como por su obra literaria y gráfico-literaria, ha recibido (desde 1991) 39 premios internacionales en Europa, Asia y América. Hasta la fecha (noviembre 2009) es autor de once poemarios, siete novelas, dos libros de relatos, una novela gráfica, un ensayo y tres álbumes infantiles ilustrados.
Colabora esporádicamente en proyectos del estudio-taller multidisciplinar LC-Architects.
Jack Babiloni aún no sabe qué quiere ser de mayor.
martes, 20 de noviembre de 2012
Arbeteta, Guadalajara
Programa general de intervención y avance del Plan Director para la restauración del Castillo de Arbeteta (Guadalajara, España). Autor: Luis Cercós. Diciembre 2002. Propiedad: Alfonso Ayala.
Luis Cercós
Madrid - Buenos Aires - Santiago de Chile
viernes, 26 de octubre de 2012
cine 3D en una bodega del siglo XVIII
La mejor, para mí, de nuestras obras. Todos nuestros conceptos (filosofía del estudio, restauración mínima, contraposición entre el ayer y el hoy, compromiso con nuestro tiempo, precio y plazo) en un solo edificio. 2 años de proyecto que no habrían sido posible sin los 25 previos de reflexión, estudio y muchas equivocaciones. Prueba y error hasta conseguir encontrar un camino al que no queremos renunciar.
CtA. Centro Tecnológico de Audiovisuales. Proyecto: Cabas & Cercós Arquitectos. Luis Cercós y Miguel Ángel Cabas. La Solana, Castilla La Mancha. 2009-2010. Premio del Ministerio de la Presidencia a una de las 8 mejores intervenciones del Plan de Desarroolo Local 2010 (entre los más de 9000 intervenciones municipales realizadas con por los ayuntamientos españoles con cargo a ese programa).
Luis Cercós
jueves, 11 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
Monasterio de Carracedo (España)
El Monasterio de Santa María de Carracedo es una antigua abadía, ya exclaustrada, fundada en el siglo X y perteneciente a las órdenes benedictina y, posteriormente, cisterciense. Se ubica en Carracedo del Monasterio, Carracedelo, provincia de León, Castilla y León, España muy cerca del Camino de Santiago en el tramo Ponferrada-Villafranca del Bierzo.
Objeto de diversas reformas arquitectónicas a lo largo de su historia y en tiempos modernos víctima del abandono, el resultado actual es un monumento semiarruinado (aunque rehabilitado para su visita, según proyecto de Salvador Pérez-Arroyo y Susana Mora) que aúna diversos estilos, destacando los elementosrománicos, cistercienses y protogóticos, correspondientes a los siglos XII y XIII. El conjunto comprende las dependencias monásticas propiamente dichas y el Palacio Real.
Restauración CREAtiva (3)
La arquitectura es un idioma muy dificil de entender; es misterioso a diferencia de otras artes, la música en particular,
más directamente comprensible... El valor de una obra es su expresión, cuando algo está bien expresado, su valor se vuelve muy alto.
Carlo Scarpa
Fotografías: Restauración Museo Castelvechio, Verona, Italia.
Más información: http://www.carloscarpa.es/Castelvecchio.html
Restauración Creativa (2)
Instituto Universitario de Arquitectura
Venecia, 1966-78, 1984- Carlo Scarpa
Scarpa en 1966 recibió el encargo de arreglar el pequeño espacio junto a la iglesia de San Nicolás de Tolentino para convertirse en la entrada del Colegio de Arquitectura de Venecia. Esta primera fase del proyecto se sigue con una segunda en 1972, cuando fue nombrado Director Scarpa IUAV, y una tercera llevado a cabo entre 1976 y 1978.
Los tres proyectos mantienen soluciones comunes: el cierre del espacio hacia la plaza a través de una pared interior inclinada, la creación de un vestíbulo central flanqueado por dos de suelo elevado, la recomposición de los fragmentos de un portal de piedra antigua de Istria descubierto durante la restauración del antiguo refectorio del convento, que alberga la universidad. La última versión del proyecto , en particular, se ve influida por la investigación realizada por Scarpa en obras como la la villa de Aldo Businaro en Monselice o el techo de la Villa Ottolenghi en Bardolino, en la articulación de los planos inclinados.
sábado, 5 de diciembre de 2009
IL MUSEO DI CASTELVECCHIO de Carlo SCARPA


Las intervenciones de Scarpa sobre edificios ya existentes podrían incluirse dentro de un supuesto (por inexistente) movimiento teórico que podríamos denominar “restauración creativa”, que permitiría transformar sutil y sensiblemente lo preexistente para volver a introducirlo en el debate arquitectónico moderno. Algo que por otro lado ya habían hecho, en otras circunstancias teóricas, grandes arquitectos del pasado (Brunelleschi, Alberti, Bramante, Palladio o Borromini).
Scarpa’s restorations on existing buildings could be included in the supposed theoretical movement that could be called “creative restoration.” The changes that Scarpa made, although subtle, would transform and re-introduce the buildings into the contemporary architectural scene. Something that great architects of the past had only done in theory (Brunelleschi, Alberti, Bramante, Palladio or Borromini).
Si revisamos la restauración del ala de habitaciones de la antigua fortaleza de Verona para convertirla en sede del denominado “Museo di Castelvecchio” observamos un desinterés evidente por seguir una determinada teoría de la restauración (arqueológica, estilística o científica) y un posicionamiento claro a favor de mostrar la evolución constructiva (incluso histórica) del monumento, haciendo visible para el visitante la biografía del edificio, a través de la exposición ordenada de las diferentes épocas que lo hicieron posible.
If we review the renovation of the bedroom wing of the Verona Castle, which was converted into the “Museo di Castelveccio”, we can detect a clear disregard for following a particular restoration theory (archeological, stylistic, or scientific). Furthermore, it can be observed a clear position in favor of demonstrating the evolution and development of the building (including historical); making it discernible to the public the biographical history of the structure, through the display of the different fractions of the building which were blatantly constructed in different eras.
En una conferencia en Madrid pronunciada por Scarpa en el año 1978, el arquitecto confiesa que “A Castelvecchio tutto era falso. Ho deciso di adottare alcuni valori ascendenti, per romperé la innaturale simmetria: lo richiedeva il gotico e il gotico, soprattuto quello veneziano, non è molto simmetrico”.
At a conference in Madrid held by Scarpa in 1978, the architect confessed that “A Castelvecchio tutto era falso. Ho deciso di adottare alcuni valori ascendenti, per romperé la innaturale simmetria: lo richiedeva il gotico e il gotico, soprattuto quello veneziano, non è molto simmetrico”.
En efecto, el edificio sobre el que Scarpa inicia su trabajo, más allá de mostrar su origen romano y sus posteriores avatares constructivos se había convertido en un falso “Palazzo” medieval fruto de una supuesta restauración historicista de 1923.
En efecto, el edificio sobre el que Scarpa inicia su trabajo, más allá de mostrar su origen romano y sus posteriores avatares constructivos se había convertido en un falso “Palazzo” medieval fruto de una supuesta restauración historicista de 1923.
In fact, the building in which Scarpa began his work, more than just displaying his Roman origins and his subsequent constructed avatars, was converted into a false “palazzo,” which was the medieval result of an alleged historical restoration in 1923.
Ante tal tergiversación del edificio histórico, Scarpa demuele por completo un fragmento de la fachada para descubrir las diversas capas ocultas del edificio y lo convierte (colocando la escultura de Cantagrande della Scala) en santo y seña de la intervención, en claro enfrentamiento con quienes se postulan a favor de una supuesta “unidad de estilo” que evita, aún hoy, “mostrar las cicatrices del tiempo” en clara contraposición al hecho de evidente de que es el “tiempo”, como diría Goya, “quién también pinta”.
As a result of the alteration of this historical building, Scarpa completely destroyed a portion of the façade which lead to the discovery of the various hidden layers and converted (placing the sculpture Cantagrande della Scala) the purpose of the intervention. Moreover, in clear conflict with those who are in favor of a supposed “unity of style” that conceals the “displaying of the scars of time,” which is in stark contrast to the obvious fact that it is “time,” according to Goya, “who also paints.”
Luis Cercós (LC-Architects)
http://www.lc-architects.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















_-_Monasterio_de_Santa_Maria_07.jpg)





