Mostrando entradas con la etiqueta reVoCos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reVoCos. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de junio de 2026

Don Pedro, 7. La fachada como hipótesis







En 2010 recibimos el encargo de restaurar la fachada del número 7 de la calle Don Pedro, en Madrid. Era una de esas intervenciones aparentemente menores que, vistas con distancia, explican mejor que muchas obras mayores una manera de entender la restauración. La fachada nos llegaba muy erosionada, fatigada, con pérdidas de revoco, fisuras, desprendimientos, carpinterías deterioradas, cerrajerías castigadas y una lectura cromática casi perdida bajo la acumulación del tiempo, las reparaciones parciales y las sucesivas capas de abandono. Pero precisamente por eso exigía algo más que una simple reparación epidérmica.

El primer trabajo fue técnico: levantamiento, lectura constructiva, cartografía de daños, identificación de patologías, ensayos físico-químicos realizados desde el laboratorio de LC Architects y definición de las medidas de recuperación más adecuadas. Había que consolidar, sanear, coser fisuras, recuperar volúmenes perdidos, proteger carpinterías y cerrajerías, eliminar añadidos impropios y devolver a la fachada una condición material estable. Pero una fachada histórica, muy cerca de la calle Bailén y del Palacio Real de Madrid no se restaura únicamente reparando sus lesiones. También hay que devolverle una voz.

Por eso, junto a la cartografía de daños y a la cartografía de intervenciones, desarrollamos un estudio cromático completo. Fotografiar la fachada no significaba simplemente documentarla, sino desmontarla visualmente en todos sus elementos: zócalo, revocos, impostas, huecos, carpinterías, balcones, cerrajerías, molduras, medallones, ritmos verticales y horizontales, relación con los edificios colindantes y presencia urbana en la calle. A partir de esa toma de datos, el trabajo de estudio permitió construir varias hipótesis cromáticas, desde soluciones prudentes, próximas a una lectura conservadora del inmueble, hasta propuestas más intensas, capaces de devolver a la calle una energía visual que quizá el propio paso del tiempo había silenciado.

Siempre me ha interesado ese momento de la restauración en el que el proyecto deja de ser una simple reparación y se convierte en una conversación con lo posible. El collage de propuestas cromáticas no era un ejercicio decorativo ni una concesión al gusto. Era una herramienta de pensamiento. Permitía mostrar al cliente, antes de intervenir, que la fachada no tenía un único destino evidente, sino varias posibilidades legítimas dentro de un marco técnico, histórico y urbano controlado.

La solución finalmente ejecutada fue contenida, clara y técnicamente precisa. Pero el verdadero interés del proceso estaba también en aquello que no llegó a construirse: en las hipótesis ensayadas, en las alternativas descartadas, en la voluntad de llevar la intervención siempre un poco más lejos sin romper el equilibrio del edificio.

Louis CERCOS, París, junio 2026.

martes, 28 de abril de 2026

Santiago centro, Chile, 2012-2015




Durante mi etapa chilena (2012-2015), el primer proyecto en el que participé fue la recuperación de los revestimientos históricos de dos edificios patrimoniales en la calle Compañía, en Santiago Centro. Yo llegaba entonces a Chile como consultor, en un momento difícil para muchos profesionales españoles, cuando la crisis económica de 2008-2010 había interrumpido trayectorias, cerrado estudios y obligado a buscar, lejos, la posibilidad de seguir ejerciendo una profesión que para algunos de nosotros era una forma de estar en el mundo.

Chile me permitió seguir trabajando sobre arquitectura, sobre materia histórica, sobre memoria construida. Aquel primer trabajo en la calle Compañía tuvo para mí algo iniciático, porque allí comprendí que una ciudad puede perder no sólo edificios, sino también la memoria sensible de sus propios colores. Santiago había ido cubriendo muchas de sus fachadas históricas con capas sucesivas de pinturas modernas, grises, planas, funcionales, a veces pobres, casi siempre ajenas a la lógica material de los revestimientos originales. Pero bajo esas capas, casi milagrosamente, permanecían los antiguos estucos, las texturas, los revocos de cal, los tonos ocres, amarillos, rojizos y terrosos que habían dado presencia urbana a una arquitectura que ya nadie recordaba exactamente así.

Lo extraordinario fue que esas capas modernas, al no haber sido picadas, habían actuado involuntariamente como una protección. No habían destruido el revestimiento original: lo habían ocultado. Restaurar fue entonces, literalmente, pelar una cebolla del tiempo. Retirar con cuidado lo añadido, leer la estratigrafía, estudiar las muestras, comparar los colores, hacer del muro un documento y del andamio un laboratorio.

Los paneles que hoy recupero pertenecen a aquella experiencia. Son, para mí, la memoria gráfica de un momento en el que una ciudad comenzó a preguntarse de nuevo por sus colores históricos. En ellos aparecen fotografías, ensayos, hipótesis cromáticas, detalles de capiteles, portadas, zócalos, cornisas, revocos, heridas, ventanas de limpieza y pruebas de intervención. Todo aquello formaba parte de una misma intuición: no se trataba de pintar una fachada bonita, sino de devolver legibilidad a una historia material.

Años después, sigo pensando que aquella intervención me enseñó una de las claves de mi manera de entender la restauración: no inventar, no falsificar, no imponer al edificio una imagen idealizada, sino ayudarlo a decir, con la mayor claridad posible, aquello que todavía conserva dentro de sí. Allí, los revocos originales no habían desaparecido. Estaban allí, esperándonos.

En un momento en que mi propia trayectoria necesitaba seguir respirando, aquel país me permitió continuar trabajando sobre lo que más me importa: la arquitectura como materia viva del tiempo, la restauración como acto de conocimiento, y la ciudad como un libro escrito en capas que sólo se revela a quien acepta leerlo despacio.

Louis CERCOS, París, 2026.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Santiago, Chile, 2012-2016









Recuperación de colores históricos. Diagnóstico y dirección facultativa: Luis Cercós, 2012-1016. Restauración de revestimientos singulares.

viernes, 12 de julio de 2013

Ultima Visita a Obra: casa Goycolea



























Revisión general de los trabajos de recuperación de los revestimientos históricos de la casa Goycolea (siglo XIX). Centro histórico de Santiago. Chile.
Propiedad: Inmobiliaria Angostura & familia Urzúa.
Proyecto: OWAR Arquitectos & Arquitecto Rodrigo Pérez de Arce
Moguerza Constructora SpA - Santiago, Chile
Metodología y co-dirección: Luis Cercós, restaurador de arquitectura.
Intervención: 2012/13

martes, 18 de junio de 2013

casa Goycolea, últimos trabajos




Una vez restaurados, consolidados e hidrofugados los revestimientos de la planta superior, estamos realizando los mismos trabajos en el friso de coronación de la planta primera de la ex casa Goycolea.

Moguerza & Luis Cercós
Restauradora: Andrea Castro
Santiago, Chile

viernes, 3 de mayo de 2013

casa Goycolea, Making-of, Santiago, Chile


 




Restauración Revestimientos Históricos Casa Goycolea. Zona típica "Plaza de Armas". Santiago, Chile.
Proyecto: Owar Arquitectos & Arq. Rodrigo Pérez de Arce.
Empresa Constructora: Moguerza Constructora SpA.
Consultoría y Metodología: Luis Cercós
Octubre 2012 - Mayo 2013.